Lo siento hermano, yo llegué antes o las tribulaciones de Manueliño

Hace ya algunos años, cuando mi hija era pequeña, un día cualquiera, no sé porque motivo, llevaba conmigo a mi sobrino Manueliño, que entonces tendría unos cinco años, y a mi referida hija.

Los dos niños iban en los asientos de atrás de mi coche, acabábamos de arrancar y todavía no se había establecido ningún tipo [...]